“Esperamos que a través de la Mesa Humanitaria se pueda empezar a hablar de paz”

“Esperamos que a través de la Mesa Humanitaria se pueda empezar a hablar de paz”

Fecha: junio 3, 2022 | Categoría: Colombia

En las últimas décadas, diferentes medios de comunicación, pronunciamientos públicos e informes de organizaciones locales e internacionales han alertado de la crisis humanitaria y de derechos humanos que afecta al Chocó. Un escenario condicionado por la reconfiguración del conflicto armado en el departamento, el histórico abandono estatal y el lento avance en la implementación del Acuerdo Final de Paz. A este se suma una población que en su mayoría se ha visto confinada por el conflicto armado en algún momento el último año y una capital departamental con las cifras de homicidio per cápita más altas del país.

Conversamos con Bayesteira Palacios, secretaria del Consejo Comunitario General del Río Baudó y sus Afluentes (ACABA) sobre los esfuerzos y peticiones de la sociedad civil chocoana para desescalar la violencia, proteger a la población civil y dar garantías a aquellos derechos humanos individuales y colectivos que están en riesgo. Una población que, en iniciativas como el Acuerdo Humanitario Ya! para el Chocó y la recientemente constituida Mesa Humanitaria, insta al Estado colombiano a tomar las medidas para frenar un conflicto armado que pone en riesgo a las comunidades afrocolombianas e indígenas del departamento.

 

A partir de la información recolectada en varias misiones humanitarias, organizaciones étnico-territoriales y las tres diócesis en el Chocó hace tiempo que alertan de una crisis humanitaria y de derechos humanos en el departamento. ¿Qué causas hay detrás de esta?

Es una crisis que persiste porque después del Acuerdo Final de Paz con las FARC-EP se ha reconfigurado el conflicto armado al interior del Chocó, en sus cinco subregiones. En vez de disminuir, ha ido incrementando, con nuevas figuras [actores armados ilegales] que quieren imponernos sus reglas guerreristas y economías ilegales. Estas no son prácticas del pueblo chocoano ni de nuestros antepasados, y que rechazamos rotundamente. Y ahí entramos en choque con ellos.

 

¿Cómo se sale de una crisis humanitaria? ¿Qué necesita el Chocó para dejar la crisis humanitaria atrás e instalar una paz duradera y con justicia?

Creemos que la paz en el Chocó, y en toda Colombia, se logra con hechos reales, voluntad política de los gobiernos y presencia institucional, no solo de la fuerza pública. Es dar la oportunidad a las comunidades y las regiones de poder desarrollarse, ser auto-sostenibles, luchar y defender lo que es de ellos. Cuando tengamos esas libertades y oportunidades, podemos hablar del inicio de la paz en nuestro territorio. Pero necesitamos el compromiso del gobierno. Porque hablamos del Estado, y el Estado somos todos, incluyendo el gobierno con su institucionalidad.

 

El pasado 9 de abril, organizaciones sociales, étnico-territoriales y la iglesia católica instalaron la Mesa Humanitaria del Chocó. Como parte del Foro Interétnico Solidaridad Chocó (FISCH), ACABA forma parte de las entidades que conforman la mesa. ¿Qué expectativas tienen en este espacio?

La Mesa Humanitaria del Chocó se crea precisamente para seguir luchando por los derechos de las víctimas y del pueblo chocoano. Esperamos que el próximo gobierno pueda restablecer los diálogos con el ELN, porque sabemos si el conflicto sigue en nuestro territorio y los grupos armados ilegales permanecen en las regiones, no va a cambiar nada.

Tenemos la expectativa que a través de la Mesa Humanitaria se puedan evidenciar y proponer alternativas de cómo salir de la crisis humanitaria y empezar a hablar de paz. Y somos reiterativos en el proceso de paz que se había iniciado con el ELN pero que se truncó, el cual nosotros como chocoanos anhelamos y necesitamos.

 

Ley 70 de 1993

Ley 70 de 1993 reconoce los derechos de las personas afrocolombianas a la propiedad colectiva en el Pacífico. A partir de esta legislación se crearon consejos comunitarios como ACABA.

 

En una Colombia aún pendiente de la segunda vuelta para elegir la Presidencia de la República, ¿qué le pediría un Consejo Comunitario del Chocó como ustedes al próximo gobierno?

Dentro de las voluntades políticas concretas que necesitamos del nuevo gobierno, está que reglamente la Ley 70 del 1993. Estamos convencidos que una vez reglamentada la ley -a la cual le faltan cuatro capítulos por reglamentar-, obtendremos las herramientas necesarias para ser más productivos en nuestro territorio y desarrollarnos de una manera autónoma, como nosotros queremos y no como nos vienen a imponer los gobiernos o las instituciones. El Chocó es un departamento con alto potencial pero no tenemos cómo hacer empresa porque nos faltan los recursos económicos. Los recursos humanos están -aquí hay gente preparada y capacitada que puede emprender y hacer cosas-, pero sin ellos o presencia en los espacios de toma de decisiones en el gobierno nacional donde reivindicar lo que es nuestro o lo que queremos en las regiones, vamos a quedarnos en la nada.

 

¿Qué peticiones harían al cuerpo diplomático en términos políticos?

Las embajadas en Colombia cofinancian muchos proyectos y tienen interlocución directa con el gobierno. Desde ACABA les pedimos que exijan eficacia al gobierno nacional en las políticas a favor de las víctimas y les digan “muéstrenos los resultados”. Estos resultados no son algo solamente en escrito, sino que toca ir al territorio para ver cómo están, escuchar a las víctimas y ver si la situación ha mejorado o empeorado. Les pedimos dar seguimiento a esos recursos, si están cumpliendo con el objetivo para el cual fueron destinados.

 

Por último, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV) presentará el informe final el próximo 28 de junio. Un documento cuyo propósito es generar reflexión sobre la persistencia del conflicto armado. ¿Qué esperan de esta entrega?

Esperamos que el informe cuente la verdadera verdad. No la verdad que de pronto se quiere escuchar a nivel internacional o por parte de las grandes esferas de poder del Estado colombiano, sino la verdad  sobre lo que ocurrió: el por qué lo hizo, las afectaciones y cómo estos hechos continúan en nuestro territorio. Eso esperamos del informe, ojalá no nos vayan a defraudar.