Enfoque de género en el acompañamiento internacional

Enfoque de género en el acompañamiento internacional

Ser mujer y defensora de derechos humanos, una doble resistencia y un riesgo constante. En muchas partes del mundo y de América Latina, las defensoras y lideresas sociales están expuestas a múltiples amenazas. Estas últimas provienen no solo de la violencia de género y por parte de actores armados con el objetivo de silenciar sus luchas, sino también de la discriminación y olvido estatal. Veinte años después de la Resolución 1325 sobre mujeres, paz y seguridad del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que reconoce lo indispensable del trabajo de las defensoras para la consolidación de paz en los territorios, su labor sigue siendo un trabajo de alto riesgo.

Con el ánimo de poner nuestro foco de atención en la violencia de género y su impacto sobre quienes defienden los derechos humanos, en octubre de 2019 iniciamos una investigación interna sobre la aplicación del enfoque de género en el método de acompañamiento internacional. ¡Te contamos algunas de las observaciones y recomendaciones!

 

La situación de riesgo de las defensoras de derechos humanos

En los últimos años, hemos observado un aumento y agudización de la violencia de género en Colombia, Guatemala y México, los tres países donde tenemos presencia con el programa Servicio de Paz. La investigación destaca el avance de los fundamentalismos y movimientos antiderechos como un factor de agudización de la violencia de género –que pone en riesgo avances en materia de derechos que se consideraban inamovibles- y el vínculo de la violencia de género con los Estados: no solo por connivencia con los perpetradores que la infringen, sino también por la falta de capacidad de asegurar la vida y derechos humanos de las mujeres y/o la existencia de leyes discriminatorias con base en la orientación e identidad de género.

En este contexto, las defensoras de derechos humanos se enfrentan a amenazas relacionadas con la violencia de género, caracterizadas por:

  • Atentar contra sus liderazgos pero también contra su identidad de género o sexual, y el hecho de desmarcarse de los roles tradicionales de género.

  • El género está presente en las amenazas, que se dirigen a las defensoras pero también a personas de su entorno.

  • Producir violencia vicaria contra quienes defienden los derechos de las mujeres, LGTBIQ+ y sexuales y reproductivos.

  • Tanto actores estatales como no estatales son fuente de amenaza.

  • La normalización de la violencia de género y la tendencia a desvincular la violencia que sufren las defensoras de la labor de derechos humanos que realizan.

 

El enfoque de género en el acompañamiento internacional, ¿por qué es necesario?

En SweFOR abogamos por y reconocemos la existencia de identidades de género diversas como un principio esencial para la construcción de paz. Como forma de dominación, la violencia de género afecta la seguridad y la protección de quienes defienden los derechos humanos, perpetúa la subordinación de mujeres y población LGTBIQ+, y es un obstáculo para la paz.

En los últimos años, SweFOR ha apostado por un reconocimiento de las necesidades de protección diferenciada en el acompañamiento internacional, el cual se ha traducido en iniciativas como:

  • Promoción de la categoría de “defensor” y “defensora de derechos humanos” en la Misión del Programa Servicio de Paz.

  • Promoción de una política de inclusión y acercamiento a las personas afectadas por la violencia de género como población estratégica a quien acompañar.

  • Desarrollo de un Protocolo para Casos de Violencia Sexual y Basada en Género, y aplicación en el Programa.

  • Reconocer las necesidades de protección diferenciada en la construcción de herramientas de protección y evaluación del riesgo.

  • Reconocer las necesidades de protección diferenciada en acciones de incidencia política y comunicación estratégica, como en la adopción de lineamientos de lenguaje inclusivo y enfoque diferencial, o la firma del Protocolo de la Esperanza.

  • Organización de un encuentro regional de defensoras para la construcción de estrategias de protección.

  • Investigación y capacitaciones internas en materia de nuevos fundamentalismos, o sobre documentos marco clave como la Resolución 1325.