Según la información recibida, incluyendo un vídeo captado por cámaras de segurid
ad, tres personas llegaron a la vivienda de Poulette Hernández en la noche del 8 de febrero. Cuando ella abrió la puerta, fue atacada a golpes y agredida con un palo. En respuesta, utilizó sus brazos y sus manos abiertas para protegerse y tomar distancia de las personas agresoras. Como resultado de la agresión, Poulette reportó hematomas en la cadera, en la cintura y en la pantorrilla, además de un derramen ocular, los cuales fueron documentadas en exámenes médicos.
El 19 de febrero la Fiscalía recibió y dio trámite a una denuncia por lesiones presuntamente instaurada por parte de las personas que la agredieron. Observamos el riesgo de que estos hechos puedan dar paso a una fabricación de cargos contra Poulette Hernández en represalia por su labor de defensa de derechos humanos en su comunidad. Recientemente ella y sus colegas habían denunciado deficiencias en la provisión de servicios públicos en su colonia.
Poulette Hernández, de 38 años de edad, cuenta con más de dos décadas de trabajo comunitario y de defensa de los derechos humanos. Actualmente se desempeña como administradora del Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa y es punto focal para el trabajo de defensa de derechos de la mujer en la región.
El Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa A. C. es una organización de la sociedad civil dedicada a la promoción y defensa de los derechos humanos, con énfasis en la defensa de la tierra y el territorio, los derechos de las mujeres y la protección de defensoras y defensores comunitarios. Su labor se desarrolla principalmente en la región istmo-costa de Chiapas, a través de la asesoría legal, la formación y el acompañamiento a comunidades y organizaciones. Desde 2017, las y los integrantes del Centro se encuentran adscritos al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos, debido a la situación de riesgo que enfrentan.
SweFOR ha brindado acompañamiento internacional al Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa desde el año 2015, periodo en el que ha documentado numerosas agresiones en contra de sus integrantes, incluyendo amenazas, actos de intimidación y campañas de difamación.
Las agresiones, las amenazas y el posible uso del aparato judicial en contra de Poulette Hernández por parte de sus presuntos agresores incrementan significativamente el nivel de riesgo para ella, su familia y el equipo del Centro. Estas agresiones forman parte de dinámicas que contribuyen al deterioro del espacio cívico en Chiapas. Los hechos se inscriben en un contexto ya alarmante, como lo señaló Mary Lawlor, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de las personas defensoras de derechos humanos, quien tras su reciente visita a Chiapas afirmó que “no existe un entorno seguro para la defensa de los derechos humanos en el estado”. Como ha sido documentado por “El Obse”, observatorio de agresiones en contra de personas defensoras en Chiapas, desde 2024 al menos 146 personas de derechos humanos han sido agredidas por su labor de defensa de derechos en el Estado.
Desde el Movimiento Sueco por la Reconciliación (SweFOR):
Exhortamos a la Fiscalía General del Estado de Chiapas a:
Exhortamos al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos a:
Instamos a las representaciones diplomáticas y a los organismos internacionales a: